Hace unos días pudimos leer en El País una entrevista al Presidente de PWC, el Sr. Dennis Nally. El titular que la periodista destacó es el siguiente: «debemos mejorar en transparencia». Esa frase, pronunciada por el presidente de PWC, se refería al trabajo interior que debe desarrollar esta compañía, y por ende entiendo que todas las de su sector, para mejorar la transparencia de los «informes para las compañías que están tomando decisiones sobre inversiones, seguros, etc.»
Por lo que deduzco de dichas palabras me parece que este sector empresarial ha jugado siempre al «borde» en la elaboración de sus informes y entiendo que es un «mea culpa» de PWC para mejorar aspectos internos que después, una vez se trasladan a la economía, acaban siendo los detonantes, tal vez de una crisis global. Me parece un acto de reconocimiento muy valiente por parte de PWC. Ahora solo faltan 2 cosas: que lo apliquen y que las otras compañías de su sector hagan lo mismo a ver si empezamos entre todos a recuperar la confianza para poder afrontar los nuevos retos que se nos vienen encima. Como estoy escuchando últimanete, con esto de la crisis, parece MUY CLARO  que las cosas, cuando salgamos de ésta, no serán como antes. No sabemos cómo serán pero tenemos muy claro que no serán como antes.


La semana pasada pudimos leer en diversos medios de comunicación , una denuncia hecha por la asociación de consumidores FACUA sobre las comisiones que los bancos estaban cobrando a los clientes que estaban haciendo aportaciones para los damnificados del terremoto de Haití. Parece que las denuncias sirvieron para algo y pudimos ver como la Asociación Española de la Banca (AEB) envió una carta a FACUA para informar de que se corregirá el error. Rectificar es de sabios pero la reputación del sector bancario, que la verdad sea dicha no está pasando por los mejores momentos de su historia, debería estar por encima de «situaciones» como éstas. La verdad sea dicha que esa misma semana se pudieron ver anuncios de página entera en la prensa escrita, en este caso del Banco de Santander, indicando dónde se podían hacer aportaciones a diversas ONG’s y que ellos no cobraban ninguna comisión. No se si otros bancos secundaron el ejemplo.