Desde hace unas semanas estamos viendo la impotencia de la compañía British Petroleum para atajar de una vez por todas el vertido de crudo que se está produciendo en el Golfo de México a raíz de la explosión de la plataforma petrolífera el pasado mes de abril. Se me hace difícil poder valorar la situación de crisis que debe estar viviendo la compañía en estos momentos, pero en una situación de emergencia los primeros pasos son fundamentales y por lo que he podido ver y leer creo que la compañía no fue muy “ágil” en los primeros momentos y ahora los está pagando. Es fundamental para mantener la reputación de la compañía que sea lo más rápida y ágil posible en este tipo de situaciones por que si no vas dejando que sean los demás los que “gestionen” tu reputación y esto no es nada bueno.

En este sentido me refiero al papel que está jugando el presidente americano Barack Obama en esta situación, que no podemos olvidar, es la peor catástrofe medioambiental vivida en EE.UU.. En esta línea me quiero referir a unas declaraciones que hemos visto publicadas últimamente que hizo Obama en las que prometió que acabaría con el “amiguismo” entre el Gobierno y las petroleras: una de las primeras decisiones que ha tomado ha sido la de revisar todas las operaciones en el golfo de México y una reforma total en el tema de las perforaciones.

Tal vez es la punta del iceberg pero se está empezando a poner en cuestión las “buenas prácticas” de las compañías petroleras y eso les va a afectar, con toda seguridad, a su reputación. Tanto tiempo que cuesta conseguir una buena reputación y que fácilmente se puede volatilizar.”


En estas últimas semanas hemos visto como las economías internacionales imponían un severo ajuste a las cuentas griegas para poder acudir en su rescate (un rescate de 110.000 millones de euros). Ha sido el mayor rescate sufrido por un país industrializado. No noy a entrar a valorar dicho rescate, por que no soy nadie para valorarlo, pero si quiero en este post dejra varias reflexiones sobre lo que he ido leyendo durante las últimas semanas:
1.- “A mayor corrupción, mayor déficit”: esta frase no es mía, es del Banco Mundial y de Brookings Institution.
2.- ¿Se deberán pedir explicaciones a los antiguos dirigentes políticos griegos?, ¿pueden quedar impunes?
3.- ¿Cómo se puede recuperar la reputación de Grecia, como país?
4.- ¿Por qué nos preguntamos después el motivo por el cual la abstención es cada vez mayor en las contiendas electorales?
La verdad es que estoy bastante desconcertado con todo lo que está pasando en Grecia, país al que recomiendo visitar por sus parajes, por la amabilidad de sus gentes y por la comida, pero me vuelvo a dar cuenta, otra vez, de que aquí NO PASA NADA, que hay una falta de liderazgo, que los platos rotos los pagan siempre los mismos y que la sociedad actual parece que esté curada de espantos 


Con todo esto de la crisis humanitaria en Haití estoy convencido que las redacciones de todos los medios de comunicación deben ir a tope de trabajo pero la pifia de TVE del pasado miércoles 13 de enero implica una falta de credibilidad del medio bastante importante. Resulta que en el Telediario 2 difundieron como buenas unas imágenes del terremoto de Haití cunado en realidad era un vídeo que corría por youtube sobre la caída de una torre de altavoces de un escenario de un concierto de rock en Venecia del año 2007. Los responsables de TVE pidieron disculpas a la audiencia pero eso nos ha de hacer estar más “en guardia2 para no creernos todas las imágenes que salen en televisión. Esperemos que sirva como ejemplo para no cometer futuros errores.

Esta semana pasada hemos asistido, una vez más y creo que no será la última, a ver cómo una compañía aérea cierra sus puertas y deja “literalmente tirados” a sus pasajeros, más aún en fechas como las navideas que la gente quiere viajar para reencontrarse con su familia y poder celebrar juntos esas fechas. Esta semana pasada

le ha “tocado el turno” a Air Comet. Parece ser que era una compañía, por lo que han ido reflejando los medios de comunicación durante las últimas semanas, que estaba bastante “tocada”. Da la casualidad o coincidencia de que el copresidente de Air Comet es el presidente de la patronal de los empresarios españoles (CEOE). El cierre de la compañía ha levantado una gran ola de protestas, que creo que todavía seguirán durante un tiempo, por que la compañía, aún sabiendo sus circunstancias, no dejó de vender billetes para volar en diciembre del 2010. Creo que la reputación de una organización pasa, entre otras cosas, por la tenencia y por la creencia de un código de buenas prácticas, que a lo mejor, hubiera provocado que la compañía actuara de otra manera. Más si cabe en este caso particular que en que el copresidente de la compañía aérea es el presidente de los empresarios españoles. ¡¡Se debe predicar con el ejemplo!!.