images

A esta conclusión no he llegado yo. Lo han hecho un grupo de economistas de diferentes escuelas de negocios de los EE.UU. en base a un estudio sobre el “valor de la cultura empresarial”.

En dicho estudio han demostrado la relación que existe entre la honestidad y la ética que perciben los empleados de una compañía y los resultados económicos de la misma. El estudio, para que nadie pueda objetar diciendo que está basado en pequeñas o medianas empresas, se ha realizado entre las 500 empresas del ranking de S&P. También cogieron como base para hacer el estudio las 100 mejores empresas en las que trabajar que publica el “Great Place to Work Institute”.

La conclusión del estudio es contundente: a mayor percepción de los empleados sobre la ética y la honestidad de las empresas donde trabajan, mayores beneficios obtienen dichas marcas. Continue reading


descarga

Nadie pone en entredicho o en duda que la confianza es uno de los elementos más apreciados por cualquier marca que quiera construir su reputación. Esta afirmación, común para todos los sectores del mercado, parece que no sirve para un sector con muy mala reputación: el sector político.

Acaba de conocerse la sexta edición de la Encuesta Social Europea realizada en 29 países comunitarios. Algunos resultados de la misma:

– La confianza de los españoles en la política está al nivel más bajo de los últimos 10 años

– Estamos a la cola de Europa en confianza

– Nivel de confianza en los dirigentes políticos: 1,91/10

– Nivel de confianza en los partidos políticos: 1,88/10 Continue reading


descarga

El tiempo necesario para una buena construcción de reputación de una marca suele ser largo, ya que pasa por diversas fases previas. En cambio si lo que se quiere es destruir la reputación de una marca es un proceso muchísimo más rápido: solo hacen un grave error y 5 minutos.

A continuación expongo, en forma de decálogo, aquellos principios que deberían guiar a las marcas para trabajar el proceso de construcción de una buena reputación y para evitar una crisis de reputación:

1.- CRÉETELO:

No utilices la estrategia de construcción de reputación de marca como una operación de maquillaje o de marketing. Es un concepto que tiene que estar en el ADN de la marca y además es rentable, pero hay que creérselo

2.-TRANSPARENCIA

Intentar ocultar las crisis o las malas prácticas debajo de la alfombra no es rentable. Vivimos en una sociedad extremadamente informada y tenemos acceso ilimitado a toda la información que queramos, buena o mala

3.- NO ENGAÑES

“Se coge antes a un mentiroso que a un cojo”. Si intentas engañar a tus stakeholders te acabarán pasando factura Continue reading


images (2)

 

 

Estamos asistiendo de una manera global, no solo local en España o en Europa a una situación que el sociólogo Zygmunt Baumann define como “tiempos líquidos” en donde estructuras muy sólidas hasta hace muy poco tiempo se están deshelando o deshaciendo en las manos. Una de estas estructuras o marca, como a mi me gusta llamarlo, es la clase política en general.

Estamos viendo de nuevo en estos días a la 2ª revolución que vive de nuevo Egipto un solo años después de “volver” a la normalidad política. Hemos visto nuevas pequeñas o grandes revoluciones en Brasil (país del que nadie esperaba nada malo en los próximos 10 años), hemos visto en Turquía a nuevos desafíos a su clase política y en España acabamos de conocer según el Centro de Investigaciones Sociológicas que la clase política es el 2º problema según los españoles. A la par hemos visto nacer nuevas propuestas a la sociedad con un planteamiento de la política diferente al actual mediante nuevos modelos a través plataformas sociales (“Plataforma cívica”, liderada por Baltasar Garzón y “Proceso Constituyente” de la monja Teresa Forcades y Arcadi Oliveres). Todas estas plataformas tienen cosas en común: que no es posible seguir con el modelo político actual, que articulan un movimiento de la sociedad y que quieren cambiar las reglas de juego actuales.

Geográficamente están muy separados los tres continentes (europa, áfrica y américa del sur) pero todos tienen un denominador en común: sustituir la clase política por otra clase. En el fondo la clase política actual defenderá que esto no es posible, nos dirá que ha escuchado los cambios que la gente quiere, pero de momento no es posible otro modelo diferente al actual, ya que tenemos el mejor sistema posible: la democracia.

En mi opinión lo que la gente está pidiendo no es cambiar TODO el modelo de democracia sino que lo que se quiere es que haya democracia. Creo que no es la primera vez que lo digo: el problema de la democracia no es la política, sino que el problema son los partidos políticos y el establishment de su alrededor.

Lo que está pidiendo la sociedad con esos cambios en la calle es precisamente eso que se cambie la estructura de los partidos políticos, por que se está demostrando más que nunca que la gente SI está interesada en la política, pero NO está interesada en los partidos políticos, que no es lo mismo.

A esta situación no se llega por casualidad. No se si están a tiempo de reconstruir su reputación de marca, por que se ha demostrado que la fuerza de las personas si consiguen que las cosas puedan cambiar y evolucionar a mejor.

La clase política y los partidos políticos tienen un grave problema de reputación, de credibilidad y de confianza por parte de los ciudadanos. Y no sólo de España.

Solo pueden reconstruir su maltrecha reputación a partir del cambio de sus comportamientos, su cultura de partidos y su comunicación. Con nada más, pero dudo que tengan alguna intención de hacerlo.

 

 

 


images

 

 

 

Aunque cueste creer y de asumir por parte del máximo ejecutivo de la compañía, hay que explicarle que el proceso de construcción o destrucción de la reputación de marca también pasa por el buen hacer, las buenas prácticas y demás características que pueda poseer dicho ejecutivo.

Tenemos ejemplos tanto en España como fuera de CEO’s que son muy conscientes del papel que juegan en la construcción de la reputación de su marca: Steve Jobs, Richard Branson o Bill Gates son algunos de los nombres internacionales que se nos pueden venir a la cabeza como referentes. En el caso español parece un poco más complicado, a bote pronto, de identificar algunos nombres ilustres de máximos directivos que sean capaces de ayudar a construir la reputación de su marca con su estilo. Tal vez en nuestro país se da la paradoja contraria: que tenemos algunos casos sonados de CEO’s que han sido capaces de cargarse la reputación de marca y el caso más reciente que me viene a la cabeza es el de Gerardo Díaz Ferrán, hasta diciembre 2010, presidente de la patronal española que se había hecho famosos en una reunión con los principales sindicatos por decir que “hacía falta trabajar más y cobrar menos”.

Pues bien acabamos de saber que el Sr. Díaz Ferran, que está en prisión desde diciembre 2011, ha sido inhabilitado durante 15 años y condenado a hacer frente a una deuda de 400 millones de euros que dejó junto a su socio ya fallecido, en el tema del touroperador turístico Viajes Marsans.

La verdad es que se hace difícil entender dicha situación ya que mientras se orquestaba la operación Marsans, el Sr. Díaz Ferrán seguía como máximo directivo de la patronal española.

Es un claro ejemplo, por desgracia, de cómo la reputación de marca se viene debajo de manera abrupta por las maneras de hacer y actuar del máximo directivo que está al frente de una marca.

Ojalá aprendamos de estos errores y no se vuelvan a repetir situaciones como estas y podamos ver a grandes CEO’s liderando el proceso de construcción de reputación de marca. Creo que vale la pena esforzarse para conseguirlo.