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Hemos sabido hace unos días que marcas como Coca Cola, McDonald’s, Budweiser y Visa han puesto el grito en el cielo y han reclamado la dimisión del presidente de la FIFA, el Sr. Joseph Blatter.

Sorprender ver la situación que el todavía presidente de la FIFA que se ha visto obligado a dimitir, pero no a dejar su cargo hasta finales del próximo mes de febrero de 2016, y pensar que la misma situación en una compañía normal sería imposible (y si no que se lo pregunten a la Volskwagen), pero parece que en organizaciones como la FIFA es admisible.

El escándalo de la FIFA estalló el pasado mes de mayo, hace ya 5 meses, cuando 14 dirigentes y ejecutivos de marketing deportivo fueron acusados de corrupción por las autoridades americanas. Por lo que parece, a los patrocinadores de la FIFA se les está acabando la paciencia porque después de saber que la fiscalía suiza acaba de imputar al presidente de la FIFA por varios delitos, estas marcas entienden que la crisis de reputación que afecta a la FIFA les está generando una mala reputación a ellos, que se supone que se vinculan al fútbol como patrocinadores por que los valores que emanan de la FIFA coinciden o se acercan a los valores empresariales o éticos que ellos defienden.

Otra vez se pone de manifiesto que las malas prácticas directivas comportan al corto al medio o al largo plazo, problemas de reputación a la marca y por ende a las empresas, como en este caso, que apoyan a dicha marca, en este caso a la FIFA.

A ver si se puede sacar algún aprendizaje de esta crisis reputacional.


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Hasta hace una semana no tenía ni idea quien era Clean Transportation. Pues bien para el conocimiento general son el grupo medioambiental que ha conseguido destapar con sus investigaciones una de las malas prácticas empresariales más importantes de los últimos años: el caso de Volkswagen, que acaba de perder gran parte de su reputación y que además se está llevando por delante la imagen de las empresas alemanas y no sólo de la industria automovilística (el famoso made in germany).

Me imagino lo que dijo Volkswagen en su momento cuando dicho grupo ecologista, después de sus investigaciones iniciales le facilitó el estudio final a la agencia de protección medio ambiental de los EE.UU.: debió intentar minimizar o incluso ridiculizar al máximo los resultados de dicho informe que destacaban el engaño de la compañía. Hay que recordar que estos hechos se produjeron entre mayo y diciembre del 2014, es decir que la compañía era consciente  y lo sabía.

Lo que sorprende de nuevo en una situación como ésta de riesgo reputacional es que haya “explotado” el caso en septiembre del 2015 sin que al parecer exista una estrategia de cómo afrontar dicha situación.

Estamos viendo el daño que está sufriendo la reputación de la marca, la pérdida de valor en bolsa, las declaraciones de cualquiera, las dimisiones en la compañía, la apertura de investigaciones internas y externas por parte de los reguladores, las posibles multas que se impondrán, los millones de coches que serán llamados a revisión, las provisiones de fondos que está haciendo el grupo Volkswagen, etcétera y etcétera.

Ante todo este panorama me pregunto: ¿nadie sabía nada?, ¿alguien se tomó en serio la investigación de Clean Transportation?, ¿no se tomaron las medidas oportunas?, ¿no se previno un posible plan de riesgo reputacional?.

Otro caso más donde tal vez el menosprecio a una entidad sin importancia sumado  a las malas prácticas de la marca, junto con una pésima previsión de la crisis reputacional han hecho que estemos ante uno de aquellos casos que serán recordados como por ejemplo fue el de Enron en su momento.


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De nuevo tenemos conocimiento de que unas malas prácticas empresariales han supuesto una multa de casi 90 millones de euros a un total de 9 marcas muy conocidas del sector de la leche.

Me explico. Grandes marcas del sector lácteo se han visto involucradas en esta situación de crisis de reputación ya que la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia ha impuesto  una multa a Danone de 23 millones de euros, Corporación Peñasanta 22 millones de euros, Grupo Lactatis Iberia 11,5 millones de euros, Nestle 10,6 millones de euros, Puleva 10,2 millones de euros Y leche Pascual 8,5 millones d euros (entre otras) por prácticas anticompetitivas cuyo objetivo era el reparto del mercado y la fijación de condiciones comerciales conjuntas a los ganaderos. Dichas prácticas se han estado realizando desde el año 2000 hasta el año 2013, 13 años en total, no está nada mal.

Lo sorprendente de nuevo en esta ocasión es ver como grandes marcas de consumo, que en su publicidad/comunicación comercial nos dicen una cosa y vemos que después actúan o hacen las cosas de otra manera, que según se ha visto eran prácticas empresariales generalizadas en el sector para actuar como un cártel. Continue reading


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La Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia acaba de imponer una multa de 20 millones de euros a Repsol y de 10 millones de euros a Cepsa por pactar precios e intercambiar información en el mercado de los carburantes.

Aunque el mercado de las gasolineras está liberalizado, todo parece indicar que sigue dominado por un oligopolio que actúa en forma de cártel, ya que parece que ambas compañías, junto a otras más pequeñas, actuaron en “consonancia” desde el año 2011 hasta el año 2013, según indica la CNMC.

Estas prácticas empresariales no parecen que sean las más propicias para poder construir una buena reputación de marca, por que se da la sensación al consumidor de que los precios de los carburantes se deciden en un despacho y no se rigen por las reglas del mercado, como en principio debería ser. Continue reading


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Acabamos de conocer a través del Consorcio de Periodistas de Investigación, que uno de los principales bancos del mundo, el HSBC ayudó a sus clientes (más de 100.000) a evadir impuestos y ocultar sus fortunas (casi 90.000 millones de euros).

La verdad es que el revuelo mediático que se ha originado ha sido bastante elevado, pero no podemos olvidar que dichos datos se conocían desde el año 2010, es decir, hace 5 años. Según hemos conocido, los datos denunciados corresponden a la llamada lista Falciani, un exinformático que se llevó los datos de estos archivos que correspondían a diversas etapas del banco que iban desde el año 1998 hasta el año 2007, con lo cual creo, y no soy jurista, que todos los posibles delitos han prescrito. Continue reading