Leo con mucho interés la entrevista que La Vanguardia hace al fundador de la Fundación Theodora, el Sr. André Poulié.
En la entrevista el Sr. Poulié hace un recorrido del trabajo desarrollado sobre la fundación que lleva el nombre de su madre y que se dedica a hacer sonreír a los niños en los hospitales.
Hasta aquí nada nuevo
Lo que más se sorprende de la entrevista es que su fundador dice que es de formación liberal y por ello rechaza que su fundación reciba subvención alguna y sólo acepta donaciones de particulares y de empresas privadas. ¿Es una rara avis?, ¿se puede conseguir esto en plena crisis económica y en especial en esta año 2010?, ¿alguine se ha preguntado el por qué?

Algunas de estas preguntas creo que serían convenientes que muchas organizaciones no lucrativas se las hicieran para ver en que punto están ellos.
Pero para poder llegar al modelo de financiación por el que ha optado la Fundación Theodora, SEGURO, y lo digo en mayúsculas, que han pasado por un proceso interno importante para poder construir su reputación y luego acudir “al mercado privado” y de esta manera conseguir los fondos necesarios para su funcionamiento.
Está claro que la entrevista publicada ayuda a construir esa reputación deseada de marca, pero para llegar aquí han sembrado antes un trabajo de construcción de reputación y de transparencia que estamos convencidos que les ha servido de mucho.
Felicidades a los señores de la Fundación Theodora por el proyecto que llevan a cabo y sobretodo felicidades por su filosofía de trabajo, que comparto plenamente.


Se ha hecho público un estudio elaborado por la Fundación Adecco y Achalay sobre “La ONG que yo quiero” en la que se habla de las organizaciones no lucrativas y su financiación en tiempos de crisis.
A modo de resumen, el informe indica:

· “En concreto, un 12,5% sigue realizando donaciones económicas pero de menor importe, un 10,4% ha dejado de colaborar y un 3,9% ha sustituido su contribución dineraria por otro tipo de ayudas.
· Al reducirse el importe de las donaciones particulares, las ONGs están realizando un esfuerzo adicional para la captación de nuevos socios. Por ello, actualmente hay más colaboradores que antes, pero éstos donan menos individualmente.
· Un 11% de la población española colabora económicamente con ONGs según la Asociación Española de Fundraising.
· El 84% de los encuestados ha elegido la transparencia como el principal valor que debe identificar a las ONGs.
· Los proyectos orientados hacia niños y jóvenes (71%) y hacia personas con discapacidad (45,6%) siguen siendo en los que prefieren involucrarse.
· Aunque el 71% considera que lo importante es colaborar en los lugares que necesitan ayuda, independientemente de su ubicación, África vuelve a ser el continente preferido y así lo ha constatado el 76% de los encuestados.
· Los ciudadanos opinan que las cuestaciones o captaciones de socios en la calle son demasiado intrusivas y prefieren los medios online para informarse y contactar con las entidades sin ánimo de lucro.”

!!!Aviso para navegantes¡¡¡

Las organizaciones no lucrativas tienen un largo recorrido por delante si quieren recuperar la “reputación” ante la opinión pública y ante la sociedad, más en un año de crisis económica globalizada que hace que las organizaciones necesiten más recursos para atender a más personas, mientras que los recursos económicos no lleguen en la misma proporción que las de sus necesidades.


Hace unos días cayó en mis manos un informe elaborado por la Coordinadora ONG para el Desarrollo sobre un análisis de como los españoles ven y valoran el trabajo desarrollado por las ONGD de nuestro país.
De dicho informe, del que recomiendo una lectura en general, me gustaría resaltar algunas de las recomendaciones que salen del mismo:
1.- Incrementar los esfuerzos de comunicación del sector hacia la sociedad en general, construyendo un discurso accesible y explicativo acerca de la actividad de la cooperación al Desarrollo, de los resultados obtenidos y de la forma de funcionamiento de las organizaciones.
2.- Promover canales de información y comunicación y espacios de participación que permitan acercar las organizaciones a la ciudadanía e incrementar su base social a través de un proceso de participación activo, consciente y crítico.
3.- Buscar la colaboración de los medios de comunicación y de líderes de opinión en la labor de sensibilización y toma de conciencia de la sociedad.

Dichas recomendaciones creo que son fundamentales para la construcción de la reputación de las ONG en general deberían ser medidas aplicables e introducidas lo antes posible en la gestión de las organizaciones no lucrativas.
Me da la sensación, en cambio, de que a muchas de ellas tampoco les interesa de verdad introducir estas medidas de mejora, aunque están destinadas “a morir”.


¿Quíen es el señor de la foto?. Es William Easterly, Director del Instituto de Investigación del Desarrollo de la Universidad de Nueva York. La verdad es que yo no sabía quien era hasta que en La Contra de La Vanguardia le hicieron una entrevista muy interesante.
El titular resumen de dicha entrevista era: “El tercer mundo mejora a pesar de nuestra ayuda”. Recomiendo la lectura de la misma por que me pareció muy interesante, pero como digo en el titular del post, “Yo creía que esto no pasaba en instituciones que cita el Sr. Easterly. Él dice que “el Banco Mundial, como la mayoría de las instituciones de ayuda al tercer mundo, carece de accountability
(no rinde cuentas por lo que hace a nadie) y de feedback (respuesta de los afectados por sus acciones)”.
Añade además, como parte muy interesante de dicha entrevista que “ninguna organización humana es efectiva si no comprueba los efectos de sus acciones y después rinde cuentas por ellos”.
Hace tiempo que desde este mismo blog venimos diciendo la importancia de rendir cuentas que tiene hoy en día para la sociedad con el objetivo de cuidar la reputación de las organizaciones no lucrativas.
Nos complace compartir nuestro modesto criterio, en este caso, con el del Sr. Eastner y esperamos que le sirva de ejemplo a más de uno y de una.
Ya va siendo hora de que se “pongan las pilas” las organizaciones no lucrativas en este sentido. La sociedad hace tiempo que castiga la falta de honestidad y la transparencia, y más en situaciones de crisis económica como la actual.


Hace unos días estuvo el mismísimo Bill Gates en Barcelona. Durante su estancia leí una entrevista que publicaba La Vanguradia cuyo titular me llamó mucho la atención: “Donar dinero es más enriquecedor que quedárselo“. Me parece un gran titular, sobretodo viniendo de quien viene, ya que estoy convencido que el dinero “se le cae de los bolsillos”. Mi reflexión en este post va un poco más allá de este titular que comparto, por supuesto. Creo que es muy importante hoy en día, para la supervivencia de las ONG que empiecen a depender menos de las subvenciones oficiales y dependan más de donaciones privadas. A éstos, a los donantes privados, les pediría una cosa diferente de la que dice el Sr. Gates: No es cuestión de dar dinero a las ONG y “a ver que hacen”. Les animaría a que NO SÓLO DEN DINERO, que se impliquen en el proyecto, que destinen tiempo y recursos para hacer un seguimiento del proyecto, que exijan seriedad al proyecto en el que invierten.
Creo que esa es la única manera de generar credibilidad por parte del tercer sector y sobretodo sirve para fidelizar los ingresos que los donantes privados nos dan y nos darán en el futuro. Esa es clave de gestión fundamental y así creo que se lo plantea el Sr. Gates por lo que deduzco de la misma entrevista: “es importante saber monitorizar si nuestras inversiones filantrópicas son eficientes”.
Ojalá este espíritu o visión de gestión empresarial se lo empiecen a aplicar las organizaciones que actúan en el tercer sector para empezar a cosntruir su reputación.