Vuelvo a leer otro caso que me ha llamado la atención: en este caso es el de la atleta de élite española Marta Domínguez.

Su nombre saltó a la luz pública hace unos meses por su presunta implicación en un caso de dopaje. Como siempre ocurre en una situación de crisis, cuando la marca que sufre la crisis es más conocida, más repercusión coge el asunto.

Hasta ese momento la atleta era un personaje público por los excelentes resultados que había obtenido en el atletismo. A partir de la presunta implicación en el “caso galgo”, la atleta, como siempre ocurre por desgracias en estas situaciones, sufrió un juicio paralelo, auspiciado por los medios de comunicación.

El coste a la imagen y el daño a la imagen ya están hechos. Ahora resulta que ha pasado el tiempo y la justicia ha exonerado a Marta Domínguez de todas las acusaciones que vertían sobre ella y no le imputa ninguna de las acusaciones iniciales.

Ahí va mi reflexión: Continue reading


 

 

 

 

 

 

 

 

 

El día de la primera rueda de prensa de la nueva directora gerente del Fondo Monetario Internacional, la ex ministra francesa de finanzas Christine Lagarde, comentó que la presunción de inocencia es un derecho fundamental en todo el mundo

Esta declaración la hacía en su primera comparecencia ante los medios de comunicación como máxima ejecutiva del FMI, después de la dimisión por presunto escándalo sexual del anterior director generes, el Sr. Dominique Strauss-Kahn.

Sobre la destrucción de la reputación de este señor quiero reflexionar a colación del papel que juegan los medios de comunicación en este tipo de situaciones.

Me imagino que se habrán escrito miles y miles de páginas sobre el asunto del Sr. Strauss Kahn, desde que el pasado 14 de mayo fuera detenido por presunto escándalo sexual en un hotel de Nueva York.

Como siempre hago, no voy a valorar los hechos porque desconozco y no tengo a mi alcance todos los juicios de valor y toda la información necesaria para escribir sobre el fondo de esta cuestión. Lo que sí quiero reflexionar es sobre la forma de esta cuestión.

Hasta hace 2 meses, del Sr. Strauss Kahn, sólo conocíamos que era del director gerente del todopoderoso FMI y posible candidato por el partido socialista francés a la presidencia de la república francesa. Tenía una reputación determinada, la que fuera, pero tenía una.

El día 14 de mayo al ser detenido en el aeropuerto pasó ya a ser culpable, le salieron otros escándalos sexuales anteriores, hubo una sorpresa inicial, impacto e indignación en la sociedad francesa y dimos “por muerto” a dicho señor. Es decir, terceras personas decidieron que la reputación del Sr. Strauss Kahn fuera muy mala. No se esperó a la decisión judicial. Se hizo, como siempre se hace en estos casos, un juicio paralelo en los medios de comunicación y se enterró y dilapidó toda la credibilidad de dicho señor (no sé si mucha o poca credibilidad).

Han paso solo 2 meses y el Sr. Strauss-Kahn ha salido de la audiencia de Manhattan sin el arresto domiciliario que tenía encima, y le han devuelto la fianza que depositó. Todo parece indicar que la fiscalía pone en duda la credibilidad de los argumentos de la víctima, la camarera del hotel Sofitel.

Ahora parece, según la justicia, que los papeles están cambiando y que la víctima pasa a ser la acusada.

No conozco de nada al Sr. Strauss-Kahn pero creo que la pérdida de reputación que dicha situación le ha provocado, ha cavado con su “vida profesional”. Según parece la popularidad política en Francia ha caído de un 63% al 27%.

Si la justicia demostrara la inocencia del Sr. Strauss-Kahn, ¿quién le devolverá su reputación?, ¿alguien lanzará alguna campaña pidiendo disculpas?, ¿se le restablecerá su credibilidad?

No tengo respuestas concretas y seguras a estas preguntas, pero me las puedo imaginar: ¡¡NO!!

Por desgracia, no es la primera ni la última vez que veremos un caso como éste (aunque hay que reconocer que este caso ha sido con un “pez gordo”), pero creo que los medios de comunicación deberían hacer una reflexión sobre lo que ha pasado (no es la primera vez que pido esto) y que no se vuelva a producir un ataque a la reputación de una persona pública, sin antes esperar hechos ciertos y reales, ya que no podemos ni demos olvidar que construir la reputación de una persona o de una marca cuesta mucho esfuerzo y tiempo pero destruirla es solo cuestión de minutos.

Ojalá todos reflexiones sobre el papel que jugamos y que las reglas de juego no vuelvan a ser las mismas, pero creo que mi petición acabará en saco roto.

Estoy convencido que alguien podrá decir que el Sr. Strauss-Kahn ha pagado muchísimo dinero a unos abogados de primera fila para que no se le inculpe.

Última reflexión antes de acabar: ¿qué pasaría si esta situación se diera con un periodista de renombre, por ejemplo?

 


 

¿es cierto que obtener un premio Nobel da mucho prestigio?: Si

¿Es posible que un premio Nobel sea “intocable”?: No

¿Puede tener una crisis de reputación un premio Nobel?: pues parece que si. Hace unos   meses ya hablé de unas posibles irregularidades que habían saltado a la prensa sobre el   premio Nobel de la paz y fundador del concepto de microcréditos, el Sr. Yunus.

Pues bien, parece que las sospechas se han confirmado y el Sr. Yunus ha sido cesado      como director gerente del Graneen Bank acusado de presuntas irregularidades.

El anuncio lo ha hecho en Banco Central de Bangladesh a raíz de las denuncias de un   documental noruego sobre prácticas ilegales por evadir impuestos y fondos.

Por lo que parece al Sr. Yunus se le han “esfumado” sus apoyos gubernamentales de   medio mundo.

Según se defiende él, ha negado las acusaciones y explica que se trata de una operación promovida por un sector político al que acusa de corruptos.

No soy nadie para entrara en la verdad o la mentira de una versión u otra, por que entre otras cosas me falta mucha información de primera mano para poder tomar partido por alguna de las partes, pero lo que me ha llamado mucho la atención es cómo se puede “resquebrajar” tanto la reputación de una persona de tan alta consideración por parte de muchos ciudadanos del mundo y sobretodo que creo que debe ser la primera vez en la historia que se pone en tela de juicio la honorabilidad y el prestigio, es decir la reputación, de un premio Nobel.

Me ha dejado bastante sorprendido la noticia y seguiré atento a este caso a ver como termina la historia.

 


Fernando de la Rúa fue Presidente de Argentina de 1999 a 2001. Durante el año 2001 hubieron muchas protestasen el país, debidas a la crisis económica, pero en diciembre del 2001 hubieron unas de importantes que acabaron con su figura y tuvo que dimitir como Presidente de la República. Entre otras acusaciones del momento  se le inculpó de la muerte de 5 manifestantes a manos de la policía. Al no ser argentino desconozco la crisis que se originó con este tema, pero como experto en reputación, me quedo con otra información. Este fin de semana hemos visto en la prensa como el exPresidente ha sido exculpado de las 5 muertes de la crisis del año 2001. En España ha salido la noticia en un formato muy breve, es decir, ha salido la noticia con muy poco espacio, como si no fuera importante el tema.
Y9o quiero hacer solo una reflexión: ¿quine devuelve la honorabilidad, la reputación al Sr. de la Rúa?, ¿qué papel jugaron los medios de comunicación en todo aquello?, ¿es que no es noticia que haya salido impoluta la reputación del exPresidentede Argentina?
En fin que difícilmente obtendré respuestas a mis preguntas pero son cosas que no deberían quedar en el aire y «alguien» debería reflexionar sobre ello.


El periódico La Vanguardiapublicó el pasado 27 de diciembre un artículo sobre «Héroes de a pie», resultado de una convocatoria popular que requirió los perfiles de persones comunes con gestos extraordinarios. Según los lectores de La Vanguardia, la primera posición fue para Stella Pires, una universitaria angoleña de 29 años, invidente, que trabaja como asistente domiciliaria. Me leí el artículo, escrito por Núria Escur, con mucha atención e invito a los lectores del blog a hacer el mismo ejercicio ya que me llevó a reflexiones sobre como la reputación se puede construir desde el anonimato, sin querer ningún protagonismo. No como otros casos de construcción de reputación que comentaré en el post posterior. Los que hemos estado en Angola, por motivos humanitarios, creo que podemos entender perfectamente a Stella. Como ella hay muchos ejemplos más de cómo, de una manera silenciosa y sin formar parte de la agenda mediática, se puede una persona como Stella construir su reputación y obtener de los demás nuestra admiración. Ojalá nadie destruya la reputación conseguida por Stella.