descarga

La Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia acaba de imponer una multa de 20 millones de euros a Repsol y de 10 millones de euros a Cepsa por pactar precios e intercambiar información en el mercado de los carburantes.

Aunque el mercado de las gasolineras está liberalizado, todo parece indicar que sigue dominado por un oligopolio que actúa en forma de cártel, ya que parece que ambas compañías, junto a otras más pequeñas, actuaron en “consonancia” desde el año 2011 hasta el año 2013, según indica la CNMC.

Estas prácticas empresariales no parecen que sean las más propicias para poder construir una buena reputación de marca, por que se da la sensación al consumidor de que los precios de los carburantes se deciden en un despacho y no se rigen por las reglas del mercado, como en principio debería ser.

Se vuelve a poner encima de la mesa la necesidad que deben tener las empresas/marcas, integrado en su propio ADN empresarial, de ser capaces de establecer formas y actuaciones de gobierno corporativo que no permitan prácticas empresariales de este tipo, es decir, comportamientos que no favorezcan la construcción de una buena reputación de marca, a pesar de toda la inversión en publicidad que puedan hacer para construir una buena reputación.

Como siempre digo, el proceso de construcción de la reputación de una marca es:

1º.- Definición de la cultura organizacional

2º.- Adecuar los comportamientos de la marca a la cultura

3º.- Posteriormente y alineado a la cultura, comunicar lo que quiera

A ver si se puede aprender de este ejemplo para que no se repita en el futuro


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *