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Hemos conocido estas últimas semanas el cierre precipitado de una marca que ha durado solo 18 años en el mercado: se trata de la televisión pública de Valencia, también conocida como Canal 9.

¿Cuánto cuesta crear una marca?, ¿Cuánto tiempo cuesta construir la reputación de una marca?. Si esta pregunta se la hacemos a un directivo de marketing o comunicación dirá que mucho tiempo, pero si dejamos que esta respuesta la haga un político nos dirá todo lo contrario.

Esto es lo que ha ocurrido en el caso de Canal 9, la televisión autonómica de Valencia, que el gobierno regional ha decidido cerrar a finales de este mes de noviembre, ya que el tribunal superior de valencia ha decretado como nulo el expediente de regulación de empleo de 1.000 trabajadores y que con la sentencia debían ser readmitidos.

Canal 9 no ha sido, creo yo, una marca con una gran reputación ya que siempre se ha visto salpicada por escándalos y por estar de una manera descarada al servicio del gobierno autonómico (aunque en este caso no es la única).

Lo que no podemos olvidar de nuevo es que la reputación de una marca no se construye solamente con comunicación sino que es fundamental que esté alineada la comunicación con la cultura organizacional y con los comportamientos que lleva a cabo la marca. En el caso de la televisión valenciana tenemos un claro ejemplo de cómo se ha destruido una marca y su reputación por estar totalmente desalineados su cultura, sus comportamientos y su comunicación.

¿Quiénes han sido los culpables de ello?. Con toda seguridad se puede afirmar que una mala gestión por parte de sus directivos ha hecho que la reputación de la marca salga perjudicada. Y en el caso de Canal 9 se da la circunstancia de que los máximos directivos de esta televisión han sido políticos, o puestos por políticos, con lo cual vuelve a quedar en evidencia la reputación de la clase política.

También hay que decir que Canal 9 tenía una cuota de mercado televisiva del 3%, con una plantilla de casi 1.700 empleados. ¡Sorprendente!. ¿Es viable esto para una marca?. En contra hemos de decir que se supone que al ser una televisión pública cumplía con una serie de funciones públicas que no están relacionadas únicamente con la dinámica del mercado.

En fin que tenemos otro mal ejemplo para explicárselo a nuestros descendientes

 

 

 

 


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