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Cuando tu reputación de marca se vincula al blanqueo de dinero tienes un problema. Eso es lo que le ha pasado al HSBC.

Hemos conocido otro ejemplo más de malas prácticas empresariales, en este caso en un sector cuya reputación en general en estos momentos deja mucho que desear: el sector bancario.

Según hemos podido leer el HSBC ha aceptado pagar casi 1.500 millones de euros en forma de multa para que de esta manera se desestimen las acusaciones del gobierno federal de los EE.UU. por ser la “institución financiera preferida” de los cárteles y grupos ilegales.

Por este motivo tendrá el triste record de ser la entidad financiera que ha recibido la multa más importante del mundo, hasta ahora.

Vuelve a sorprender de nuevo ver una crisis de reputación de una marca como esta ya que según parece la multa viene originada por que el banco no disponía de un programa efectivo contra el blanqueo de dinero y por lo que se desprende de las informaciones parece que eran el banco preferido de los carteles mexicanos y colombianos.
Parece increíble pero es así. Uno puede pensar que si estas malas prácticas se dan en uno de los mayores bancos del mundo, que otras malas prácticas harán aquellos bancos que no son tan grandes y que no están tan “expuestos” mediáticamente.

Ante una situación como esta es fácil preguntarse también cuanto dinero se habría gastado el banco si no hubiera pactado una multa previa y hubieran llegado a juicio¡¡. Probablemente les ha salido barato.

No es el último ejemplo, por desgracia que vamos a ver pero con la cantidad de malas prácticas empresariales habituales que hemos conocido en estos últimos años, estaría bien que algún alto directivo se dedicara a proponer elementos de mejora en los comportamientos de las marcas, que lógicamente vienen determinados por su cultura organizacional, que seguro que servirán para hacer las cosas muy diferentes de cómo se han hecho hasta ahora.

Por cierto, seguro que el banco HSCB debía tener un código ético interno, estoy convencido. Y luego el sector bancario y financiero nos reclama más confianza y más credibilidad. Tienen una oportunidad de oro para reconstruir su reputación de marca, pero en el fondo han de ser conscientes de querer hacerlo, y de esto último no estoy tan convencido. Solo depende de ellos.

 


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