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Aunque cueste creer y de asumir por parte del máximo ejecutivo de la compañía, hay que explicarle que el proceso de construcción o destrucción de la reputación de marca también pasa por el buen hacer, las buenas prácticas y demás características que pueda poseer dicho ejecutivo.

Tenemos ejemplos tanto en España como fuera de CEO’s que son muy conscientes del papel que juegan en la construcción de la reputación de su marca: Steve Jobs, Richard Branson o Bill Gates son algunos de los nombres internacionales que se nos pueden venir a la cabeza como referentes. En el caso español parece un poco más complicado, a bote pronto, de identificar algunos nombres ilustres de máximos directivos que sean capaces de ayudar a construir la reputación de su marca con su estilo. Tal vez en nuestro país se da la paradoja contraria: que tenemos algunos casos sonados de CEO’s que han sido capaces de cargarse la reputación de marca y el caso más reciente que me viene a la cabeza es el de Gerardo Díaz Ferrán, hasta diciembre 2010, presidente de la patronal española que se había hecho famosos en una reunión con los principales sindicatos por decir que “hacía falta trabajar más y cobrar menos”.

Pues bien acabamos de saber que el Sr. Díaz Ferran, que está en prisión desde diciembre 2011, ha sido inhabilitado durante 15 años y condenado a hacer frente a una deuda de 400 millones de euros que dejó junto a su socio ya fallecido, en el tema del touroperador turístico Viajes Marsans.

La verdad es que se hace difícil entender dicha situación ya que mientras se orquestaba la operación Marsans, el Sr. Díaz Ferrán seguía como máximo directivo de la patronal española.

Es un claro ejemplo, por desgracia, de cómo la reputación de marca se viene debajo de manera abrupta por las maneras de hacer y actuar del máximo directivo que está al frente de una marca.

Ojalá aprendamos de estos errores y no se vuelvan a repetir situaciones como estas y podamos ver a grandes CEO’s liderando el proceso de construcción de reputación de marca. Creo que vale la pena esforzarse para conseguirlo.


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