De todos es sabido que uno de los orígenes de esta crisis económica que tenemos encima empezó en agosto del año 2007 con el tema de las hipotecas basura en los Estados Unidos.

Uno de los sectores empresariales que a raíz de esta crisis está teniendo un menor índice de reputación ante la sociedad es el sector bancario, cuyas prácticas empresariales parecen que tampoco ayudan a mejorar su reputación.

Hemos conocido otro nuevo caso de crisis reputacional, aunque tenemos otros “grandes ejemplos” como Barclays, Jp Morgan, Bankia o Caixa Penedès, y por lo que veo o imagino no será el último: en este caso le ha tocado al Bank of América, el 2º banco más importante de los EE.UU., que se enfrenta a una demanda de 1.000 millones de dólares por haber defraudado a las entidades hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac.

Según la fiscalía de Nueva York, Bank of America concedió prestamos hipotecarios defectuosos y fraudulentos que generaron impagos que originaron 1.000 millones de dólares de pérdidas a estas 2 empresas que estaban totalmente tuteladas e intervenidas por el gobierno de los EE.UU.

Por desgracia no es el primer ni último ejemplo que tenemos pero es uno más de importante que se debe añadir a la lista de crisis de reputación que el sector económico financiero ha generado en estos últimos 5 años que llevamos desde el estallido de la crisis económica. Una vez más se vuelve a demostrar que las malas prácticas empresariales cuestan dinero, mucho dinero, ya que en este caso son 1.000 millones de dólares a lo que se enfrenta el Bank of America.

Como siempre en este tipo de situaciones nos podemos preguntar de nuevo: ¿cuánto dinero ha ganado el banco en este tiempo?, ¿le es “barato” enfrentarse a una multa de esta cantidad?, ¿cuánto representa esta cantidad sobre sus ventas o sus beneficios?, ¿tendrá alguna consecuencia para los directivos del banco?, ¿acabaran pactando, como siempre, un acuerdo extrajudicial para no dañar más la reputación?, ¿sirven para algo los manuales de buen gobierno o de buenas prácticas?

Tengo demasiadas preguntas y pocas respuestas para dar.

 

 

 

 

 

 


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