Dentro de la “tela de araña” de esta crisis económica aparecen muchas veces, como stakeholders de primera línea de fuego, las agencias de calificación o de rating. Las tres más famosas del mundo son Standar&Poor’s, Fitch y Moody’s.

La verdad es que de ellas se sabe poco o muy poco, pero las conocemos mucho ya que cualquier movimiento que hacen afecta a la economía mundial. Hace un tiempo hablé de “el lado oscuro de la fuerza” haciendo referencia a la reputación de las agencias de rating y su poco o nula transparencia en sus formas de hacer.

Pues bien, pasado el tiempo, vemos como de nuevo aparece en los medios de comunicación ese lado oscuro de la fuerza: “las agencias de calificación dan mejores notas a sus buenos clientes”. Según se desprende de un estudio del Banco Central Europeo las tres agencias de calificación favorecen sistemáticamente a las entidades que les contratan para otros negocios.

¿Alguien se puede sorprender de ello? Creo que nadie se debería sorprender de este tipo de prácticas empresariales, ya que en el fondo todos somos conscientes de los “hilos financieros” que estas marcas mueven a su antojo. Cuanto más dinero/negocio le daba un banco a una de estas tres agencias, mejor calificación obtenía dicho banco.

Lo que pasa es que el autor del informe en este caso es el Banco Central Europeo y ha estudiado casi 39.000 certificaciones, con lo que la credibilidad del estudio y de la organización que lo ha realizado no se puede poner en duda.

No va a ser ni la primera ni la última vez que vamos a seguir viendo malas prácticas empresariales en el sector financiero, que debemos recordar creo que es a nivel global uno de los sectores con peor reputación de marca y la verdad es que viendo y leyendo el tipo de acciones que llevan a cabo, es difícil creer que puedan recuperar esa reputación perdida ante la sociedad, ya que gran parte de la situación económica de crisis global viene originada por el sector financiero. Recordemos el origen: las hipotecas basura en EE.UU. altamente reconocidas por las agencias de rating.

Como he dicho al principio, las agencias de calificación siguen siendo el lado oscuro de la fuerza y me temo que van a seguir siéndolo.


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