Hasta hace poco tiempo, en una situación de crisis de reputación, se podía empezar a salvar dicha situación pidiendo disculpas por parte del máximo ejecutivo, pero por lo que parece últimamente esto ya no es suficiente para reconducir la situación. Esto es lo que le ha pasado al presidente de Barclays.

Me imagino que todo depende del sector en el que opera la marca. Digo esto por que la crisis de reputación que acabamos de ver estos últimos días en Barclays, tiene que ver con la falta de credibilidad que estamos viendo en los últimos tiempos en el sector financiero.

Por lo que parece las malas prácticas que he desarrollado Barclays en lo que a manipulación de los tipos de interés, no solo ha provocado la dimisión del presidente de la compañía, sino que también se ha llevado por delante al consejero delegado y al director de operaciones.

Toda esta situación viene originada por una investigación del organismo regulador del Reino Unido y de los EE.UU. que han impuesto una multa de 360 millones de euros a la compañía por manipular el tipo de interés interbancario fijado en Londres.

Como siempre en este tipo de situaciones, podemos analizar cuanto repercute esta multa tan importante, si desde el año 2005 al año 2009 Barclays debe haber ganado miles de millones de euros con este tipo de operaciones y de malas prácticas.

Una de las consecuencias más directas, a parte de la importante multa económica, ha sido en palabras del ya expresidente de Barclays “un golpe devastador para la reputación del banco”.

Efectivamente comparto las palabras del expresidente, por que la reputación de la marca costará mucho tiempo recuperar, ya que entre otras cosas se enfrenta a posibles demandas de los afectados así como a una investigación del parlamento británico donde el propio exconsejero delegado ha admitido “errores y conductas reprochables”.

La reflexión ante este tipo de crisis reputacional es: ¿nadie conocía estas malas prácticas anteriormente?, ¿cómo pueden escaparse estas malas prácticas a los ojos de los máximos directivos?

En fin que es un golpe muy duro no solo para Barclays sino para todo el sector financiero que ha vuelto a dar muestras de tener una reputación muy “tocada” y de hacer poco por recuperarla. La crisis de Barclays se ha llevado por delante a tres de los máximos directivos, de momento más una multa multimillonaria.

Esperemos una vez más que situaciones como estas hagan reflexionar al sector para que no se vuelvan a producir.


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