A raíz de un artículo publicado en Compromiso RSE sobre una jornada celebrada en Madrid sobre las tendencias de futuro de la responsabilidad social corporativa, se destacan cuatro grandes claves de futuro de la construcción de la reputación de una marca:

1.- La ética interna

2.- Directivos ejemplares

3.- Conexión con el consumidor

4.- Eficiencia energética

De estos 4 conceptos que los expertos apuntan como los drivers principales en el futuro para la construcción de la reputación de marcas, hay 2 de ellos que no comparto que sean “tendencias de futuro” sino que hace tiempo que la sociedad está reclamándolos como aspectos de presente y no de futuro: la ética interna y los directivos ejemplares.

Al actual situación de crisis global, pero sobretodo la que afecta a nuestro país, ha generado una corriente social en la que los ciudadanos pedimos o mejor dicho exigimos a las marcas, y por marca entiendo empresas, instituciones, ong’s, industrias, etc., un seguido de actuaciones ejemplares para intentar reconstruir la credibilidad y la confianza en nuestro sistema económico y democrático.

A mi parecer la ética interna y tener una clase dirigente empresarial, política y social, lo más ejemplar posible serviría, entre otras cosas, para recuperar esa pérdida de reputación que existe en estos momentos y que la situación de crisis ha agudizado con ejemplos, en las últimas semanas de políticos, jueces, empresarios y demás, que lo único que han hecho, a los ojos de la opinión pública, en NO hacer su trabajo de una forma ejemplar y ética.

Lo cierto es que la palabra ética me parece un poco contundente y si se me permite se podría equiparara por la de “calidad”, es decir que los directivos públicos, empresariales y sociales trabajen con calidad interna, a través de reglamentos o protocolos para poder erradicar las malas prácticas empresariales y de esta manera, evitar conocer situaciones de abusos de poder o de despilfarros.

También creo que las directrices de ética/calidad interna así como la de tener directivos ejemplares ha de empezar por cada uno de nosotros en nuestro día a día.

Estoy convencido que sería una buena manera de encauzar la situación actual y poder re-construir la reputación de nuestro sistema democrático y económico.

Y por cierto, los que la hacen la pagan”, es decir que la justicia actúe contra ellos con todo el peso de la ley, pero me da la sensación de que a los “peces gordos” no los van a coger.

Es una lástima.


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