Ya me extrañaba a mí que los casos de novacaixagalicia o de la caja de ahorros del mediterráneo fueran los últimos.

Estos días hemos leído que el presidente y el director general de Caixa Penedés han sido obligados a dimitir, es decir han sido cesados, por esconder junto a otros 2 exdirectivos, que contaban con un plan de jubilación de más de 20 millones de euros.

Para quien no lo sepa, Caixa Penedés junto con otras entidades financieras han sido obligadas a fusionarse (grupo BMN) y han recibido fondos públicos por casi 1.000 millones de euros para su restructuración. Me parece increíble que después de los casos vividos por caixanovagalicia y la CAM, que ya comenté en su momento, sigan apareciendo nuevos casos como estos.

Ahí van mis reflexiones:

¿Quién permite actuaciones como éstas dentro de un banco o caja de ahorros?

¿Cómo es que siguen apareciendo casos como éstos?

¿Por qué tengo la sensación de que se me queda una “cara de tonto” cuando veo estas malas prácticas?

¿No se supone que estos exdirectivos tenían una reputación “intachable” en el área geográfica del penedés?

Por lo que hemos podido saber por los medios de comunicación, parece ser que el consejo de administración de Caixa Penedés no tenía ni idea de esta situación: se hablaba de falta de transparencia y se enteraron por una información publicada en el diario La Vanguardia.

¿Qué métodos de control a los directivos tienen este tipo de entidades?

¿Cómo se pueden permitir este tipo de conductas?

¿Qué hubiera pasado si esta situación se da en la empresa privada?
El sector financiero, vuelvo a repetir una vez más, está tocando fondo en cuanto a credibilidad y confianza ante los ciudadanos. Es decir, su reputación está bajo mínimos y parece mentira que todavía se den situaciones de falta de ética y poca transparencia en el sector. Da la sensación de que el sector bancario se está hundiendo “y hay que robar todo lo posible” sin que nadie se entere.

Según hemos podido saber, el gobierno de la Generalitat de Cataluña quiere imponer una política de sueldos y remuneraciones máximas a las cajas de ahorros que reciben dinero público, es decir, dinero sacado de nuestros impuestos. Está bien que se haga eso, pero es muy triste tener que llegar a esta situación por irresponsabilidad de los directivos.

También el Banco de España ha dado de plazo (30 de noviembre) para que las cajas de ahorro entreguen la documentación detallada sobre el conjunto de remuneraciones de sus directivos (sueldos, dietas, planes de pensiones y blindajes).

A ver si estas medidas sirven para algo. Por cierto 2 últimas cuestiones:

1º.- el sueldo del director general era de 500.000€

2º.- ¿Van a devolver los 4 exdirectivos el plan de pensiones de millones de € por voluntad propia o se los reclamarán vía judicial?

Es una vergüenza y ojalá sea el último caso, aunque tengo poca esperanza en ellos. Así no se ayuda en nada a reconstruir la reputación del sector financiero español y es otra oportunidad de lección no aprendida.


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