Esta afirmación no es mía, sino del presidente español de Transparency International, el Sr. Antonio Garrigues Walker, un reputado y reconocido jurista español.

Esta frase la hizo servir en la presentación del estudio mundial sobre la corrupción de los países que cada año realiza Transparency International.

Del estudio de este año quiero destacar:

1.- Somalia como país más corrupto del mundo y Nueva Zelanda como el país menos corrupto del mundo

2.- Solo 49 de 183 países aprueban en transparencia de su sector público. Es decir, 2 de cada 3 países del mundo suspenden en términos de transparencia

3.- Los países de la eurozona con mayores problemas financieros son los que peor puntuación tienen

4.- Destacan las denuncias contra la corrupción tanto en las manifestaciones sociales en países desarrollados (movimiento 15M y demás) así como en las revueltas del norte de áfrica, la llamada primavera árabe

5.- España ocupa la posición nº 31 del ranking mundial, con una nota de 6,2.

Ante estos datos quiero reflexionar que la corrupción de los países no es una “entelequia” que nadie sabe o conoce quien es. Detrás de la corrupción de los países están sus dirigentes políticos que son los que deberían no permitir que aspectos como la corrupción se instalaran en su sociedad de la manera que lo han hecho.

¿Es posible atajar la corrupción del  sector público? Creo que sí, pero lo más necesario de todo es tener la voluntad para hacerlo y por lo que se deduce del estudio de Transparency International, me da la sensación de que muchas iniciativas gubernamentales para atajar esta lacra no se han tomado.

Creo sinceramente, y lo he repetido un montón de veces, de que una de las maneras para re-construir la reputación de la clase política en general es, intervenir con políticas públicas, destinadas a atajar de raíz e impedir cualquier tipo de corrupción o corruptela que pueda cometer la clase política.

Revisando de nuevo un estudio del CIS sobre la percepción de los españoles, vemos que los resultados que ofrece su informe coinciden con el resultado presentado por Transparency International, ya que según los españoles la corrupción creo que es el 3º problema que más nos inquieta después de la crisis económica y el paro.

Es para empezar a mirárselo YA de una vez por todas, sin en realidad la clase política quiere volver a recuperar la credibilidad y la confianza de los ciudadanos, es decir si quiere volver a reconstruir su reputación para evitar la llamada desafección de los ciudadanos versus su clase política.

Está en sus manos hacerlo y en las nuestras estar alertas para denunciar conductos corruptas.


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