El otro día tuve oportunidad de leer un artículo que ha pasado bastante desapercibido sobre un sector que considero que son “el lado oscuro” del sistemas financiero. Son muy notorias, pero poco conocidas. Mucha gente les cita pero ellos “son oscuros”. Están en boca de todos, pero ellos “no abren la boca”. Son las llamadas agencias de calificación o de rating.

¿Qué son las agencias de rating?. Según la Wikipedia son  “Las agencias de calificación de riesgo, agencias de clasificación de créditos o agencias de rating son empresas que, por cuenta de un cliente, califican unos determinados productos financieros o activos ya sean de empresas, estados o gobiernos regionales”.

¿Por qué me he querido fijar esta vez en ellas?. Como decía, a raíz del artículo publicado en el Periódico de Catalunya, me he parado a reflexionar cual es la reputación que tienen las agencias de rating.

¿Tienen alguna reputación construida?, ¿Qué papel juegan o han jugado en todo este monumental embrollo de la crisis económica global?, ¿por qué sus informes son tan importantes para terceras personas?. Como siempre me ocurre, tengo más dudas que respuestas.

Las principales agencias de rating o calificación son Moody’s, Standard & Poor y Fitch y las tres tienen delegación en Madrid.

No suelen ser marcas que destaquen por fortalecer su reputación ante los stakeholders, es más, me da la sensación de que con la crisis global han tomado una actitud de “muy bajo perfil” para no ser el blanco de posibles iras o críticas de la opinión pública.

¿Es tan difícil para una marca de este sector o categoría de servicios construirse su reputación cuando sus informes hacer cambiar el rumbo de las situaciones?. Me imagino que son marcas que de alguna manera tienen algún tipo de implicación en esta crisis global y están siendo inteligentes, según su opinión, en sus maneras de hacer para pasar lo más desapercibidos posible en todo esto, pero creo que su credibilidad está “tocada” aunque no “tocada y hundida” (si hacemos un símil con los juegos de barcos que hacíamos de pequeños).

Puede parecer que sean intocables pero la historia no miente, no falla y pone a cada uno en su lugar. Hay que recordar que ahora hace 10 años, una de las grandes compañías de consultoría por la que todo el mundo se moría de ganas para trabajar en ella (no era mi caso) se llamaba Artur Andersen y hoy ya no existe. Es historia e historia pasada no muy buena que despareció por gestionar mal una crisis de reputación, bastante por malas prácticas e un cliente suyo que tampoco existe hoy, la eléctrica norteamericana Enron. Debemos indicar que dicha situación se vivió en medio del pinchazo de la burbuja tecnológica.

Espero que la historia no se repita, pero si no actúas de una manera ética en tus comportamientos, el mercado te puede llegar a castigar muy duramente.

Por cierto y para que también sirva de ejemplo, hemos leído esta semana que Goldman Sachs ha sido citada a declarar por el papel que ha desempeñado en la crisis económica actual, en este caso en los estados Unidos. !!Aviso para navegantes¡¡

Para acabar creo que estas marcas están en el lado oscuro que decía Luke Skywalker y al que no quiso entrar nunca, porque entendió que no era el sitio donde debía estar.

 


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