Me ha llamado mucho la atención una entrevista publicada en La Vanguardia al presidente de la organización no gubernamental “amigos de la tierra internacional”, el Sr. Nnimmo Bassey. Dicha entrevista me ha hecho reflexionar sobre la responsabilidad y el papel que jugamos cada uno de nosotros en lo que afecta a la construcción de la reputación de una marca. En la entrevista se profundiza sobre las prácticas llevadas a cabo en Nigeria por diversas compañías petroleras, entre ellas Shell, por la explotación de los recursos en el delta de rio Níger, de Nigeria. El entrevistado habla de que van a llevar al tribunal de La Haya a una compañía como Shell y reflexiona en voz alta que lo quieren hacer, entre otros motivos, para que el accionista de la petrolera sepa lo  en este caso la compañía Shell.

Coincidiendo con esta entrevista, leo como Setem acaba de lanzar una campaña “banca limpia” y desvela los vínculos de diversos bancos españoles con fabricantes de armas, a través de fondos de inversión de estos bancos. Algunos de los bancos citados por Setem son el BBVA, Santander y Bankia pero la lista llega hasta las 14 entidades bancarias españolas.

He querido “cruzar” ambos artículos porque me han dado mucho que pensar sobre el papel que puedo jugar yo y cualquiera de vosotros, como ciudadanos de a pie que somos, en lo que respecta a la construcción de la reputación de una marca en cuanto a sus prácticas empresariales.

Con mis actos habituales, como poner gasolina o depositar mis ahorros (que son muy escasos) en una entidad bancaria, estoy dando alas para que estas marcas actúen bajos sus criterios y prácticas empresariales, que a lo mejor coinciden con los mías, o no.

Esto es lo que me ha llevado a reflexionar que yo, simple ciudadano, soy CO-RESPONSABLE de la reputación de las marcas que uso, compro o consumo y tal vez no soy consciente de lo que hacen estas marcas.

Nos convendría a todos, ser un poco más cautelosos en estos aspectos, ya que si probablemente mis comportamientos éticos o buenas prácticas que intento aplicar en mi día a día con la gente que me envuelve en mi entorno empresarial, tal vez sería necesario también aplicarlo a mi entorno personal, y no estar tan “relajado”.

Me imagino que saldrán voces discordantes con los 2 artículos que he mencionado pero creo que son 2 ejemplos a leer con atención.

Por esto entiendo cada día más, conceptos que van calando en la sociedad como comercio justo y banca ética.

Creo que todos somos responsables de la construcción de la reputación de una marca y debemos empezar a exigir que actúen como a nosotros nos gustaría que lo hicieran.

Si no es así les iremos perdiendo, aunque sea poco a poco, la confianza y les dejaremos de comprar sus productos o servicios.

Vale la pena que reflexionemos un poco sobre ello

 


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