Hace unos días la comisión europea ha decidido que todas las centrales europeas sean sometidas a pruebas de resistencia para determinar su seguridad, excepto en casos de terrorismo. Parece ser que estas pruebas, que se harán en los 143 reactores nucleares que existen en la Unión Europea, se realizarán a partir del próximo 1 de junio y serán realizadas por las mismas compañías explotadoras bajo la supervisión de los reguladores nacionales. Dichos informes deberán ser validados definitivamente por un grupo de 7 expertos nombrados por la Comisión Europea. Según se nos ha dicho se actuará con la máxima transparencia en todo el proceso ya que los informes se harán públicos. Aquí empieza mi reflexión: 1º.- ¿por qué se tiene que llegar a este punto y que sea el máximo órgano europeo el que lo obligue a hacer? 2º.- ¿es que el accidente de Fukujima es mayor del que nos han explicado? 3º.- ¿qué significa “máxima transparencia”?, ¿es un término que todos los entendemos por igual? 4º.- ¿podremos ver todos los informes completos o sólo unos resúmenes de los mismos? 5º.- ¿s i las pruebas salen negativas, también lo explicarán? Creo sinceramente que la industria nuclear, en general, no ha hecho un ejercicio claro y sostenible en el tiempo de construcción de su reputación. Es más, me da la sensación que desde hace años es un sector odiado por la sociedad y opaco en sus prácticas. Están ante una oportunidad de oro para poder empezar a corregir ese rumbo y re-construir esos puentes de confianza y credibilidad que son el fundamento de la construcción de la reputación de una marca, en este caso la industria nuclear. Tienen muchos elementos en contra, ya lo sé, pero por algo hay que empezar SI SE QUIERE explicar que la energía nuclear es necesaria. También es cierto que “flaco favor” le ha hecho a dicha industria la decisión del gobierno alemán de “prescindir” en el futuro de la energía nuclear así como el accidente de Fukujima. Pero no es menos cierto que si la industria nuclear es necesaria, no seré yo quien juzgue eso porque no tengo conocimientos nucleares, es ahora cuando debería tomarse en serio el hecho de “rendir cuentas” a la sociedad sobre su necesidad, a conocer la opinión de sus stakeholders y entonces programar un plan de trabajo cuyo objetivo sea la necesidad de este tipo de energía. Me imagino que en este caso, a parte de la decisión empresarial, existe también la decisión política al respecto y ahí, los que me siguen habitualmente conocerán cual es mi opinión sobre la reputación de la clase política, y eso “con la iglesia hemos topado”. Es importante en la vida aprender de los errores pasados y sacar conclusiones para evitar que se vuelvan a repetir. Como digo al principio la industria nuclear tienen una gran oportunidad para re-construir su reputación, y solo depende de ella. Esperemos acontecimientos futuros para ver cómo evolucionan las cosas.


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