Parece que los últimos post escritos tengan la misma línea editorial: empresas públicas, malas prácticas, etc. Lo digo por los 3 posts anteriores: ferrocarriles franceses, central nuclear de ascó y caja castilla-la mancha.
Esta vez quiero detenerme en una información que ha salido publicada sobre el aeropuerto de Lleida (Lérida), en Cataluña.
Vamos por partes:
1.- El aeropuerto se inauguró hace un año y costó 100 millones de euros
2.- En un año han pasado por el aeropuerto 61.769 pasajeros, un 23,5% más de lo previsto.
3.- Estaban previstos unas obras de ampliación del mismo por 25 millones de euros
4.- Resulta que ahora crean una comisión para estudiar las necesidades y potencialidades del aeropuerto
5.- La compañía vueling que oferta un vuelo semanal entre Lleida y Barcelona ha tenido una ocupación media del 4% y la generalitat de catalunya lo subvencionaba con 10.000€ mensuales.
6.- Se han operado 2.656 vuelos, es decir, han viajado 23,25 pasajeros en cada vuelo.
Mis reflexiones son las siguientes:
1º.- ¿Así se construye la reputación de la clase política? Respuesta: NO, por que estoy convencido que fueron los políticos los que decidieron construir el aeropuerto
2.- ¿Nadie estudió “con calma” la necesidad de hacer este aeropuerto? Respuesta: creo que no
3.- De dónde ha salido el dinero para hacer el aeropuerto? Esta respuesta si la se: de nuestros impuestos
4.- ¿Por qué no se aplican criterios empresariales en la gestión pública? No tengo la respuesta
Conclusión:
No creo que actuaciones como ésta, ayude a la clase política a recuperar la confianza y la credibilidad antela sociedad. Hayque hacerlo de otra manera y esa “otra manera” puede ser aplicando “criterio y sentido común” y no “criterios políticos” a la hora de hacer las cosas.
Las malas prácticas en el ámbito político se deberían penalizar y castigar para que no se repitieran en el futuro.

One Comment