Leemos en la prensa de hoy que el gobierno francés ha confirmado la muerte de más o menos 500 personas, entre 1976 y 2009 por el uso de un medicamento, el mediator, que se usaba contra la diabetes. Parece ser que España prohibió su uso en el año 2003, pero en México por ejemplo todavía se sigue recetando.
No es la primera ni la última vez que, por desgracia, veremos una noticia de este tipo.
Es más, siempre que se destapa un escándalo farmacéutico de este tipo hemos visto la reacción del laboratorio inculpado: A raíz de un informe presentado el pasado mes de junio en el que se denunciaba el caso, el laboratorio de turno, en este caso la distribuidora del mismo los laboratorios Servier comentaron en un comunicado ” que calificaba de hipótesis fundadas en extrapolaciones” el estudio en cuestión.
Es un argumento que desconozco si es válido o no, pero creo que está visto demasiadas veces replicado por el sector en general. Creo que va siendo hora de que se afronten las crisis reputacionales de otra manera, con otro “tono” para poder construir la reputación que se merece el sector en general.


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