Otra vez he vuelto a leer un titular de una información que no me ha gustado nada. En este caso es la voz discordante de  David Sogge, del Transtaional Institute de Amsterdam.
La información, publicada en La Vanguardia, es una crítica al trabajo y la financiación que reciben muchas ONG’s que no hacen la labor que deberían hacer en dicho continente: “dar herramientas a la población para que construya estructuras de poder”
Da también un dato que me parece demoledor: “En Angola, la ayuda que dan las petroleras es superior a la que destinan ong’s, la onu y otros organismos internacionales”.
Creo que este dato debería hacer reflexionar, sobretodo tomando en cuenta el último informe de Transparencia Internacional que sitúa a Angola como el país número 168 de un total de 178 en lo que a corrupción se refiere.
Es una pena, pero me parece que no aprendemos.


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