Leo con mucho interés la entrevista que La Vanguardia hace al fundador de la Fundación Theodora, el Sr. André Poulié.
En la entrevista el Sr. Poulié hace un recorrido del trabajo desarrollado sobre la fundación que lleva el nombre de su madre y que se dedica a hacer sonreír a los niños en los hospitales.
Hasta aquí nada nuevo
Lo que más se sorprende de la entrevista es que su fundador dice que es de formación liberal y por ello rechaza que su fundación reciba subvención alguna y sólo acepta donaciones de particulares y de empresas privadas. ¿Es una rara avis?, ¿se puede conseguir esto en plena crisis económica y en especial en esta año 2010?, ¿alguine se ha preguntado el por qué?

Algunas de estas preguntas creo que serían convenientes que muchas organizaciones no lucrativas se las hicieran para ver en que punto están ellos.
Pero para poder llegar al modelo de financiación por el que ha optado la Fundación Theodora, SEGURO, y lo digo en mayúsculas, que han pasado por un proceso interno importante para poder construir su reputación y luego acudir “al mercado privado” y de esta manera conseguir los fondos necesarios para su funcionamiento.
Está claro que la entrevista publicada ayuda a construir esa reputación deseada de marca, pero para llegar aquí han sembrado antes un trabajo de construcción de reputación y de transparencia que estamos convencidos que les ha servido de mucho.
Felicidades a los señores de la Fundación Theodora por el proyecto que llevan a cabo y sobretodo felicidades por su filosofía de trabajo, que comparto plenamente.


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