Hablando de transparencia, el otro día fui multado en moto por parte de la policía local de Barcelona. Contra la infracción que cometí no tengo nada que objetar: adelanté unos coches que estaban esperando arrancar ante el semáforo por el lado izquierdo pisando la calzada por donde no pasaba ningún coche, pero por donde no se puede hacer por existir una doble línea continua.
Mi sorpresa fue que fui advertido para detenerme y posteriormente multado por un coche marca Peugeot 309 familiar de color marrón, es decir, un coche de policía de camuflaje, donde habían 2 agentes dentro. No se si la transparencia que reclama nuestro ayuntamiento tiene algo que ver con que la policía local, que depende del ayuntamiento, se dedique a perseguir a infractores de la ley como yo con un coche de camufalje, me imagino que para pasar más desapercibido y así conseguir poner más multas.
En fin aceptaré pagar “religiosamente” la multa cuando me llegue. Es decir no tengo nada que objetar en el fondo de la cuestión pero si me parece que en las formas, el camufalje del coche, tengo la sensación de que el ayuntamiento tiene un cierto afán “recaudador”.
Por cierto no tuve tiempo de tomar nota de la matrícula del coche camuflado pero si del agente que me multó: tiene el número 21967


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