¿Se puede medir la transparencia de una Universidad?, ¿son los rankings una manera de rendir cuentas a la sociedad?, ¿por qué las universidades no pueden ser tratadas como una marca que opera en el mercado de la educación?.
Algunas de estas preguntas me las he hecho después de leer un interesante artículo publicado en La Vanguardia sobre “Rankings ¿de qué sirven?.
En él se pueden ver las 2 percepciones que generan dichos informes: los que los ven como una oportunidad de crecer y mejorar y quienes los consideran como un elemento comercial.
Hago un punto y aparte: Es curioso pero esta discusión no se da en las escuelas de negocio de todo el mundo donde representa un gran prestigio aparecer en ellas.
Desde mi punto de vista creo que con la publicación de estos rankings, se consigue algo que hasta ahora era impensable: que las universidades se vena evaluadas por terceros y que se hagan públicos los resultados.
Parece que nuestra cultura, nuestra manera de hacer no encaja mucho con lo de ser evaluado, mientras que una de las funciones de la universidad ha sido la de valorar a los alumnos para ver si teníamos los conocimientos suficientes de la materia que estudiamos.
Parece que la tortilla está dando la vuelta.
A modo de anécdota: entre las 140 primeras universidades del mundo, España  no aporta ningún centro en todos los rankings que se publican. Ojalá empieza pronto a cambiar esta dinámica.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *