El pasado domingo 1 de noviembre pude leer en La Vanguardia un artículo muy interesante sobre Bernard Madoof, uno de los mayores estafadores de “guante blanco” que ha habido en la historia, ya que el fraude urdido asciendo a unos 65.000 millones de dólares. Según se cita en el titular del artículo publicado “Madoff cree que no descubrieron su estafa por la cortina de su prestigio”. Parece ser que no le descubrieron antes por que su fama “deslumbraba a los examinadores”. Lo dejo como ejemplo de cómo una reputación de un ser bastante importante puede ayudarle, en este caso, a que se haya tardado mucho en descubrir el fraude millonario cometido por sus prácticas empresariales. Pero podemos estar traqnuilos, a éste lo cogieron, y le han caído 150 años de cárcel, aunque veremos cuanto tiempo se pasa dentro. A ver si sirve de ejemplo.

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